Una caldera con agua mal tratada pierde rendimiento, consume más y acaba con averías caras. El tratamiento del agua de aporte es una de las inversiones más rentables de una sala de calderas.
Los problemas
- Incrustaciones por dureza: aíslan y reducen el rendimiento.
- Corrosión por oxígeno y pH inadecuado.
- Arrastres por exceso de sales.
Los tratamientos
- Descalcificación, preferiblemente dúplex para servicio continuo: Descalcificador dúplex Clack WS2Ci Noryl DF o Descalcificador dúplex Clack WS1.25Ci DF.
- Ósmosis inversa cuando hay que reducir sales y purgas: Ósmosis inversa industrial serie A.
- Acondicionamiento químico con bombas dosificadoras: Bomba dosificadora PVDF2.
- Control de dureza o conductividad a la salida: Sensores de conductividad.
El dimensionado
El método para el descalcificador está en cómo dimensionar un descalcificador industrial. Para la ósmosis, en cómo elegir una ósmosis industrial.
Preguntas frecuentes
¿Basta con un descalcificador para una caldera?
En muchas calderas de baja presión, sí, junto con un buen control de purgas. En calderas de más presión suele hacer falta ósmosis inversa.
¿Por qué un dúplex para calderas?
Porque garantiza agua blanda las 24 horas, sin paso de dureza durante la regeneración.


